
El agua potable puede llegar en condiciones adecuadas a una vivienda y aun así deteriorarse antes de ser consumida. La razón está en el almacenamiento. La falta de limpieza y mantenimiento de tinacos y cisternas favorece la acumulación de sedimentos, la proliferación de microorganismos y la entrada de contaminantes que comprometen la calidad del agua dentro del propio hogar.
CAPAZ Zihuatanejo realiza análisis de calidad del agua antes de que esta llegue a las viviendas. El organismo verifica parámetros como coliformes fecales en su laboratorio como parte del proceso de distribución. Ese control, sin embargo, cubre únicamente lo que ocurre dentro del sistema hasta el punto de entrega.
Maitl Ollin Abarca, química encargada de la calidad del agua de CAPAZ, señala que las condiciones del agua pueden cambiar durante su almacenamiento en el tinaco. La manera en que se almacena el agua incide directamente en su calidad final: tinacos destapados, expuestos al sol o sin mantenimiento adecuado pueden desarrollar algas, acumular sedimentos y permitir el ingreso de polvos, insectos o animales que contaminan el agua almacenada.

Los principales problemas que se presentan cuando un tinaco no recibe mantenimiento adecuado incluyen:
Cuando esto ocurre, el agua que sale del tinaco puede provocar enfermedades gastrointestinales o problemas en la piel, incluso si llegó al domicilio en condiciones adecuadas desde la red de distribución.
La recomendación técnica es limpiar y desinfectar el tinaco al menos cada seis meses o una vez al año. En la práctica, muchos hogares no siguen esa periodicidad, ya sea por desconocimiento o porque el deterioro del depósito no es visible desde el exterior.
Un tinaco en buenas condiciones debe contar con una instalación adecuada, flotador funcional, tapa en buen estado y, de ser posible, un filtro que reduzca la presencia de residuos provenientes de la red. Estas condiciones básicas son las que permiten preservar la calidad del agua desde que entra al depósito hasta que llega al grifo.

Esta nota ilustra un aspecto que Toma Segura documenta de manera constante: la calidad del agua es un proceso continuo que no termina cuando el organismo operador entrega el agua al usuario. El almacenamiento domiciliario es el último eslabón de ese proceso y el único que está completamente en manos de cada familia.
El trabajo de organismos como CAPAZ Zihuatanejo en la verificación de calidad desde el laboratorio es una condición necesaria, pero no suficiente, para garantizar agua segura en el vaso del usuario final.
Fuentes:
Meganoticias Ixtapa Zihuatanejo
https://www.meganoticias.mx/ixtapa-zihuatanejo/noticia/qu%C3%A9-tan-limpios-est%C3%A1n-nuestros-tinacos/760741