Durante el encuentro de ANEAS, la Maestra Marcela López de Water Integrity Network, WIN, presentó los resultados preliminares de la evaluación del programa Toma Segura, aportando una perspectiva independiente y especializada en integridad del agua.

Su participación permitió compartir hallazgos, aprendizajes y áreas de oportunidad desde una visión externa, fortaleciendo la reflexión sobre el impacto del programa en los organismos operadores participantes.

Evaluar para fortalecer la gestión del agua

“La gestión del agua potable implica no solo operar infraestructura, sino evaluar de manera constante los procesos que la sostienen. La evaluación es una herramienta clave para comprender el impacto y fortalecer el programa en distintos contextos del país.”

En este sentido, la participación de actores externos e independientes permite generar una mirada objetiva sobre los avances y desafíos del programa.

Una colaboración entre Toma Segura y Water Integrity Network

Water Integrity Network (WIN) es una red internacional dedicada a promover la integridad en el sector de agua y saneamiento.Su trabajo se centra en apoyar a operadores, comunidades y organizaciones a identificar riesgos, fortalecer capacidades y generar confianza en la gestión del agua.

La evaluación presentada surge de la colaboración entre Toma Segura y WIN, con el objetivo de analizar el desempeño del programa a lo largo de los últimos años.

Metodología: una evaluación con estándares internacionales

La evaluación se desarrolló a partir de 25 entrevistas realizadas a equipos de 8 organismos operadores que han participado en el programa durante los últimos cinco años.

El análisis utilizó como marco los criterios del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la OCDE, incluyendo relevancia, coherencia, eficacia, eficiencia, impacto, sostenibilidad, género e inclusión, y derechos humanos. Este enfoque permitió analizar el programa desde una perspectiva integral y comparativa.

Logros identificados en los organismos operadores

Desde la evaluación presentada, se identificaron avances relevantes en distintas áreas.

Entre ellos, mejoras en la comprensión de la calidad del agua más allá del cumplimiento normativo, fortalecimiento de laboratorios y procesos de muestreo, avances en la comunicación interna y externa, así como una mejora en la eficiencia comercial de los organismos operadores, lo que se tradujo en una mejora en la recaudación y en una mayor capacidad para sostener e invertir en la operación del servicio. Estos logros han contribuido a generar mayor confianza ciudadana y a fortalecer las capacidades técnicas e institucionales de los operadores.
La evaluación también permitió identificar retos asociados a factores externos como la normativa, el contexto político y las condiciones geográficas.

Aprender para seguir avanzando

La colaboración entre Toma Segura y Water Integrity Network posiciona a la evaluación como una herramienta para fortalecer la gestión del agua, la transparencia y la confianza entre instituciones y usuarios.