Durante ENACTEC 2026, celebrado en Ixtapa Zihuatanejo, Toma Segura reunió a organismos operadores para conversar sobre un tema clave: ¿cómo convertir la medición de la calidad del agua en mejores decisiones para el servicio?

En el panel "Lo que no estás midiendo, ya te está costando", representantes de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Zihuatanejo (CAPAZ) y del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de La Piedad (SAPAS) compartieron cómo el monitoreo sistemático ha fortalecido la operación de sus organismos.

Estos fueron algunos de los principales aprendizajes.

Medir en los hogares permite conocer la calidad del agua que recibe la población

Los controles en plantas de tratamiento son indispensables, pero no muestran por sí solos lo que ocurre durante la distribución.

El monitoreo en tomas domiciliarias permite:

  • Verificar la calidad del agua en el punto de consumo.
  • Detectar variaciones que pueden surgir a lo largo de la red.
  • Identificar oportunidades de mejora en la operación.

Medir donde el agua llega a las personas ofrece una visión más completa del desempeño del sistema.

Los datos generan valor cuando se convierten en acciones

La medición solo cobra sentido cuando la información se utiliza para mejorar el servicio.

Los organismos participantes compartieron ejemplos de cómo los resultados permitieron:

  • Ajustar procesos de desinfección.
  • Mejorar la dosificación de cloro.
  • Priorizar intervenciones en zonas específicas de la red.

La evidencia técnica se convierte así en una herramienta para tomar decisiones más precisas y fortalecer la calidad del agua.

La transparencia también fortalece la confianza

El panel mostró que medir y comunicar la calidad del agua puede generar beneficios que van más allá de la operación técnica.

Cuando los organismos operadores monitorean de forma sistemática y comparten sus resultados con transparencia, fortalecen la confianza de la ciudadanía en el servicio. Esa confianza también puede traducirse en una mayor disposición de pago, contribuyendo a mejorar la eficiencia comercial y a generar recursos para seguir invirtiendo en infraestructura, mantenimiento y calidad del agua.

Las experiencias compartidas durante el panel evidenciaron que la información basada en evidencia no solo ayuda a tomar mejores decisiones técnicas, sino también a construir una relación más sólida entre los organismos operadores y las personas que reciben el servicio.

El panel permitió que organismos operadores de distintas regiones compartieran retos, soluciones y buenas prácticas para fortalecer la gestión del agua.

Espacios como ENACTEC muestran que el intercambio de experiencias también forma parte de la mejora continua y contribuye a construir sistemas más sólidos y confiables.

Porque cuando la medición se convierte en acción, la calidad del agua también se fortalece.

La convocatoria de Toma Segura para la siguiente edición está abierta en https://www.tomasegura.com/noticias/convocatoria-2026